AFIÍLIATE
Nuevos talentos 7

Joanna Hausmann: “Mi cotidianidad era no encajar”

Puede que hayas escuchado hablar de Joanna, puede que no pero hayas visto alguno de sus videos. Flama, el canal digital para el que escribe, dirige, produce y hasta actúa, ha ganado harta popularidad dentro de los jóvenes latinos- o no- a los que nos ha tocado emigrar.

Joanna es comediante, caraqueña, judía y pelirroja, sin orden específico.

Antes de conocerla cada vez que escuchaba hablar de comediantes latinos en Estados Unidos arrugaba, casi involuntariamente el entrecejo imaginando lo que venía: ‘soy latino, ¿necesitas que corte y riegue el césped?.

Nunca fui muy receptivo con las fórmulas de humor que están repletas de estereotipos sin demasiada profundidad. Pero Joanna ha logrado jugar con ellos de una forma muy auténtica. Joanna es latina, y aunque su apariencia, su nombre e incluso su lugar de nacimiento juegan constantemente en contra de esta premisa, es su identidad y la base de su humor. Visité las oficinas de Bedrocket Media para entrevistarla y terminamos tomándonos fotos, riendo y compartiendo dulces de guayaba. Así de criolla es Joanna Hausmann.

Naciste en Inglaterra, creciste en Massachusetts y vives en Nueva York. ¿De dónde te agarras para imprimir tu identidad venezolana dentro de tus sketches?

Me gusta decir que nací en Inglaterra por error, mis padres estudiaban entonces en un pueblo del que probablemente nunca hayas escuchado: Royal Leamington Spa. Crecí en los Estados Unidos pero hice mi bachillerato en Caracas. Siempre me he sentido muy venezolana, en mi casa todo gira alrededor de Venezuela. La comida, la música, los temas de conversación, las noticias y las tradiciones. Tal vez yo no estaba físicamente en Venezuela mientras crecí, pero puedo asegurar que Venezuela estaba siempre en mi casa.

¿Te hizo esto desencajar con tu entorno americano?

Completamente, hasta llegar a Caracas para hacer el bachillerato yo sentía que no encajaba en ningún lado. Siempre fui un pez fuera del agua. Aquí, por como se vivía en mi casa, me costaba encontrar puntos en común con mis amigos del colegio y cuando iba a Venezuela a visitar a mi familia entonces era ‘la gringa’. Era difícil, pero tuve la suerte de vivir mi adolescencia en Caracas. Subiendo el Ávila con mis panas, desayunando cachitos de jamón en la panadería, comiendo arepas de madrugada después de ‘rumbear’. Y como sabes es en la adolescencia cuando uno define su identidad, al fin me sentía de un lugar, pertenecía.

Ese sentimiento de no pertenecer ¿Te ayuda o perjudica esto dentro de tu trabajo?

Mira, cuando uno tiene la oportunidad de vivir y absorber de diferentes culturas empiezas a contrastarlas casi sin querer. Cosas que normalmente pasas por alto empiezan a llamarte la atención y te hacen preguntarte el por qué de las mismas. Las idiosincrasias de cada lugar comienzan a acentuarse y con esto viene la profundización de los temas cotidianos. Esto para mi es un elemento esencial en la comedia. Mira a Larry David, o Jerry Seinfeld, todo lo que ellos hicieron fue reflexionar en detalles cotidianos que uno suele pasar por alto. Deconstruir lo cotidiano, como cuando repites una palabra varias veces y pierde su sentido. Mi cotidianidad era no encajar, y dentro de mi búsqueda de identidad logro conectar con gente que se ha sentido de esta forma en algún punto de sus vidas. Desde un emigrante latino hasta un amante del plátano frito que vive en Wisconsin y no tiene donde conseguirlo.

Tenía además de donde agarrarme: De pequeña imitaba a personas que vivían bajo un espectro muy grande desde mis profesoras americanas hasta mis abuelas: una judía europea y una católica cubana. Dentro de cada una de las culturas a las que yo estaba expuesta habían cotidianidades absurdas. Lo absurdo es cómico.

Luego de graduarte en Venezuela regresaste a los Estados Unidos.

Si, aquí hice mi carrera, y volví a sentir que desencajaba con el mundo. Hasta que me mudé a Chicago para estudiar en el Second City Theater. Allí me rodeé de gente rara, muy apasionada por la comedia y sobretodo muy trabajadora. De Second City Theater me llevé eso: la disciplina de trabajo dentro de un mundo tan duro como el de la comedia.

Luego vine a NYC a trabajar como editora de videos, cosa que confieso no sabía hacer, en el Upright Citizens Brigate, de esta forma pagaba mis clases de Improv y Sketch dentro de la misma escuela. En UCB te enseñan a ser cómico. Ahí aprendí que existe la comedia visceral, esa risa que no puedes explicar de dónde viene, como cuando ves a alguien caerse en la calle. Pero también existe la comedia lógica: la creación de expectativa, la forma de narrar, el punch line. UCB te enseña a escribir de la forma en la que trabaja, por ejemplo, la gente de The Daily Show. Además de ahí salí con muchos amigos talentosos que hasta el sol de hoy trabajan conmigo en mis videos.

Joanna HausmannQuiero hablar contigo sobre los estereotipos dentro de la comedia ¿son inevitables?

Yo pienso que los estereotipos son enemigos de una conversación inteligente, pero en cierto modo son aliados de la comedia. Con esto no quiero decir que la comedia pueda ser inteligente, al contrario, creo que el sentido del humor es en cierta forma un termómetro de inteligencia, o así lo veo yo.

Muchos comediantes usan los estereotipos como muletas, se apoyan en ellos y viven ahí. Creo que los comediantes latinos hemos estado viviendo bajo esa marca, un estilo de comedia en el que yo no estoy interesada en trabajar. Trato de cuidarme de esto, mira te pongo un ejemplo:

Tengo un amigo mexicano que siempre le huyó a escribir sobre temas latinos, temía caer en puntos comunes. Un día se nos ocurrió escribir una pieza que se titulaba: What if Mexicans celebrated the 4th of July like Americans celebrate 5 de Mayo y creo que cuando la terminamos aprendimos que podemos apuntar a los estereotipos e incluso a su forma vulgar de usarlos para convertirlos en algo cómico, divertido. Buscar lo universal dentro de lo singular, y no al revés.

Creo que por esta misma razón es que la comedia encontró una nueva casa en el internet.

¿A qué te refieres con eso?

El internet es una herramienta muy poderosa. Es como una maquina en donde uno se busca a uno mismo constantemente. Mucho de lo viral tiene que ver con qué tan representado te sientes por el .gif, por el meme, el sketch. La cantidad de contenido de humor que se sube o se comparte en internet diariamente es una locura. Creo que nunca antes habíamos tenido la capacidad de generar tanto humor como la tenemos hoy. El internet es la búsqueda ilustrada de lo universal dentro de lo particular.

Pero no hay nada más universal que un estereotipo

Exactamente, y por eso hay que cuidar la forma en la que se trabaja sobre ellos. El error no está en exponerlos sino en explotarlos. Cuando los expones dentro de narraciones de situaciones simples, cotidianas no sólo la víctima del estereotipo reacciona a tu historia, sino también el que es ajeno a esta descripción, porque logra contrastar su experiencia con la tuya en una situación que él también ha vivido.

¿Has recibido respuestas de personas que no tienen que ver con tu trasfondo cultural?

Si, claro. En Flama tenemos una audiencia de espectro amplio. No es que pensemos las piezas para diferentes audiencias, es más bien cómo la reciben. He tenido feedback de muchos americanos que se divierten con nuestras piezas, muchos venezolanos. El otro día se me acercaron en la calle un grupo de uruguayos, eso me emocionó mucho porque es algo que nunca esperé.

Son respuestas que me llenan, me emocionan siempre, desde la primera vez hasta la última. Espero que eso nunca cambie, como nunca ha cambiado sentir nervios y miedo antes de lanzar una pieza o montarse en tarima.

¿Sufres de miedo escénico?

Lo he aprendido a controlar, pero nunca he dejado de sentirlo. En la universidad era incapaz de montarme en una tarima, pero llegó un punto en el que para hacer lo que me apasionaba debía hacer las paces con el hecho de que iba, y voy, a fracasar mil veces. Y que eso está bien, es la forma de crecer. Durante tres años me monté en tarima dos veces a la semana; probaba material, probaba muecas, formas de narrar. En el momento en el que aceptas que fracasar es una posibilidad las puertas se te abren.

¿Cómo manejas las respuestas negativas?

Soy muy sensible, intento siempre pensar que las personas que dejan insultos o comentarios negativos en los videos o redes sociales lo hacen tan efusivamente no necesariamente porque piensan de esa forma sino porque se sienten protegidos por la pantalla. Hay gente que puede llegar incluso a amenazarte. Pero por suerte, viven detrás de la pantalla, solo un disociado se comporta así en la vida real.

Leo todos los comentarios, me gusta responder a la gente que me escribe con cariño. Estas personas agarran parte de su tiempo y lo dedican a ver un video que tú produjiste y además se toman la molestia de apoyarte con sus palabras, a mi eso me parece algo maravilloso. Así como hay personas que restan, la mayoría suman fuerzas con sus palabras.

¿Tienes un modelo a seguir?

No uno, muchos. Amo a Amy Phoeler, me encanta como dramatiza dentro de su humor. Me gusta Aziz Ansari y siempre voy a admirar la capacidad de hablar de asuntos importantes en tono de humor sin banalizar sobre el problema que tienen John Stewart y Colbert.

¿Tu trabajo soñado?

Siempre cambia, quiero hacer de todo. Desde escribir un libro hasta actuar en un sitcom. Pero siempre he soñado con ser reportera de The Daily Show.

The Daily Show está sufriendo un cambio importante ¿qué opinión tienes de Trevor Noah?

Es muy dificil, por no decir imposible, reemplazar a John Stewart, creo que para que el show funcione tienen que cambiar de estrategia sino se va a acentuar el vacío que dejó Stewart.

Como hizo John Oliver, que por cierto sospecho vive cerca de mi porque lo he visto un par de veces. Un día lo voy a parar y le voy a decir: ‘You are the bomb! I love you, John’.

¿Cómo sobrevive un comediante en Nueva York?

Con pasión, los que sobreviven en esta ciudad es porque de verdad le ponen corazón a lo que hacen. No hay nada que a mi me inspire más respeto que una persona trabajadora.

“Si usted no tiene libertad de pensamiento, la libertad de expresión no tiene ningún valor.” - José Luis Sampedro

Afíliate a ViceVersa Magazine y asegura su futuro   Afíliate

Puede que también te interese

avatar
más reciente pasados más votado
Ana
Autor invitado
Ana

Que maravillosa y profunda entrevista de algo como la comedia !!!
Quede sorprendida gratamente de ambos entrevistador y entrevistada

Noel
Autor invitado
Noel

Excelente, preguntas inteligentes, respuestas inteligentes. Joanna eres admirable.

Andrres
Autor invitado
Andrres

Wow… me ha cambiado completamenete la opinion que tenia del trabajo que hace Joanna. Que chama tan inteligente, profunda y llena de pasion por lo que hace. Un abrazo.

Vanessa Mennechey
Autor invitado
Vanessa Mennechey

Me encantó!!

Carlos
Autor invitado
Carlos

Excelente entrevista pero un detalle: el comediante es Azis Ansari, no Anzis.

Hani
Autor invitado
Hani

Wow! Joanna eres fabulosa! Cómica y profunda, divertida, dulce y Light!!! Eres una luz en el espectro de la comedia inteligente y sensible! Me fascinan tus vídeos! Sigue así! Eres grande! Tremenda entrevista y muy bien escrita!!!