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Gwendolyn Zepeda: libros que cambian la vida

La cultura tiene muchas y distintas facetas. A veces se comete el error de tener una visión muy estrecha para determinar lo que es, lo que no es y lo que puede ser cultura. Y también para definir quien puede tener acceso a los instrumentos y posibilidades que permiten alcanzar el éxito en el mundo cultural. Hay estereotipos que determinan quién puede pintar un cuadro, hacer una escultura, componer una canción o escribir un libro y quién no. Puntos de vistas que van en contra de los ideales de una nación, como Estados Unidos, que siempre se ha enorgullecido de ser un lugar en el cual impera una igualdad de oportunidades entre todos sus ciudadanos.

Hay figuras que una y otra vez han superado la barrera de esos estereotipos convertidos en status quo. Nombres como Charles Bukowski, Maya Angelou y Rudolfo Anaya, demostraron que hab√≠a otras voces ‚Äďmuchas veces insospechadas, otras simplemente silenciadas‚Äď que tuvieron mucho que decir de sus propias vidas, de sus realidades particulares. Son importantes creadores que muestran facetas de la sociedad que muchas veces pasan desapercibidas. Poco a poco, con su obra lograron desvanecer esos paradigmas reductivos.

Cuando era joven, Gwendolyn Zepeda, tambi√©n se sinti√≥ limitada por algunos de esos estereotipos. Chicana, tejana y de origen humilde, de ni√Īa pensaba que debido a su origen y a su falta de recursos nunca podr√≠a llegar a cumplir su sue√Īo: convertirse en escritora.

El encuentro con otras personas quienes, al igual que ella, partieron de situaciones desfavorecidas y lograron crearse un espacio a pesar de todo, personas con quien pudo sentirse identificada, motivaron a Gwendolyn Zepeda y se volvi√≥ imparable. En sus casi 20 a√Īos de carrera, ha hecho de todo un poco: novelas, periodismo digital, literatura infantil, antolog√≠as de cuentos cortos y poes√≠a, siendo nombrada como la primera Poeta Laureada de su natal Houston.

Texas es dibujada, en las palabras de Gwendolyn, con escenarios que van desde las pujantes Houston y Austin, hasta parajes remotos y evocativos. Sus protagonistas casi siempre suelen ser hispanos, particularmente chicanos como ella; personas que hacen lo que pueden para mantener a sus familias, pagar las cuentas y tal vez, si queda tiempo, enamorarse. Sin embargo si ese gran amor no llega, también se conforman con llevar una vida decente.

 

¬ŅC√≥mo fue crecer en Texas con un padre mexicano y una madre estadounidense?

¬†Mi padre es chicano. Crec√≠ en Houston, que es una ciudad grande y en los ‚Äė70, ya que nac√≠ en 1971. En aquel entonces todav√≠a era poco com√ļn ver a un hombre chicano casado con una mujer blanca. Crec√≠ en un barrio mexicano, entre chicanos y mexicanos reci√©n llegados de M√©xico. Muchos se burlaban de m√≠ y me llamaban ¬ębolilla¬Ľ, es un t√©rmino coloquial para decir blanco. No es un t√©rmino prejuicioso, pero puede usarse como insulto, un poco como decir ¬ęblanquita¬Ľ. No es muy bonito.

Bueno, as√≠ fue cuando era ni√Īa y mientras m√°s crec√≠a m√°s se acentuaba el parecido con mi mam√°, quien es de piel blanca, al contrario de mi pap√°, moreno y con el pelo negro. Algunos aqu√≠ en Texas piensan que es del Medio Oriente y preguntan si es iraqu√≠ o de Ir√°n. Adem√°s tiene barba, que no ayuda al caso.

Generalmente, no hay problemas en Houston, pero he vivido en poblaciones m√°s peque√Īas del interior de Texas, con una poblaci√≥n blanca muy apartada, y all√≠ dec√≠an cosas muy duras, como, por ejemplo, que odiaban a los mexicanos. Yo les ten√≠a que pedir que no hablaran de esa forma ya que mi pap√° es mexicano. Sin embargo, a medida que pasan los a√Īos, eso ocurre menos.

 

¬ŅDe ni√Īa amabas leer?

S√≠, mucho. Bueno, mi familia le√≠a sobre todo ficci√≥n. Novelas de esp√≠as, novelas de romances, novelas de misterio, generalmente eran esos los libros que ten√≠amos en la casa, ¬Ņsabes? Novelitas baratas. Y yo le√≠a todo. Pero tuve la ventaja de ser admitida en una escuela para ni√Īos prodigio en la cual tuve buenos maestros y bibliotecarios quienes, al notar que me gustaba leer, me recomendaban libros. Poco a poco me fui interesando en la literatura infantil brit√°nica y en los cl√°sicos estadounidenses.

 

¬ŅEn qu√© momento supiste que quer√≠as dedicarte a la escritura?

¬†Creo que siempre quise ser una escritora. Quiz√° desde la secundaria o la preparatoria. Admiraba a los escritores y quer√≠a ser una de ellos. Sin embargo pensaba que era un sue√Īo inalcanzable, porque era pobre e hispana y nunca hab√≠a le√≠do libros escritos por/para hispanos en los Estados Unidos. En esa √©poca pensaba ¬ęsi fuera brit√°nica o millonaria, entonces podr√≠a ser escritora¬Ľ.

Al llegar a la universidad en 1990, descubr√≠ a Sandra Cisneros. Ya hab√≠a le√≠do libros escritos por autores de Am√©rica Latina, pero nunca hab√≠a encontrado a un escritor como ella. Sandra Cisneros era chicana y tambi√©n hab√≠a crecido dentro de una familia humilde en Estados Unidos. Cuando le√≠ su obra pens√©: ‚ÄúDios m√≠o, puedo ser escritora‚ÄĚ.

 

Alrededor de esa época fue cuando comenzaste a escribir textos que publicabas en el internet. Si no me equivoco, eres considerada la primera bloguera latina.

No, eso fue después. Después de mi segundo embarazo, dejé la universidad y decidí dedicarme a la casa y al cuidado de mis hijos. Fue allí cuando me volví bloguera. (Risas)

 

Y como bloguera, co-fundaste Television Without Pity, que fue todo un hito en la redacci√≥n de rese√Īas televisivas. En general, ¬Ņc√≥mo fue tu experiencia con el internet en aquel entonces?

En aquel entonces el internet era algo que estaba comenzando a aparecer y que manejaba solamente un n√ļmero limitado de personas. Hasta la idea de ¬ęconectarse al internet¬Ľ era dif√≠cil de explicar, ya que muchos no ten√≠an idea de c√≥mo funcionaba.

Transcurr√≠a mi tiempo navegando en internet, participando en foros. Encontr√© uno que reun√≠a a personas muy educadas, inteligentes y sagaces. Conversaba a menudo con ellos y una comenz√≥ un blog, o como lo llam√°bamos entonces un ¬ędiario en l√≠nea¬Ľ. No me pareci√≥ muy bueno, as√≠ que decid√≠ hacer uno yo misma. Hab√≠a tambi√©n un par de diarios en l√≠nea que le√≠a de manera peri√≥dica.

La gente de Television Without Pity también estaba en ese foro y, al ver que éramos inteligentes y sagaces y que nos gustaba hablar de programas de televisión, se les ocurrió hacer un sitio web. Eligieron a 12 miembros de ese foro para escribir y yo estaba entre ellos.

Era algo que hac√≠amos por diversi√≥n. Luego se volvi√≥ el primer sitio web que hac√≠a rese√Īas o recaps de episodios de programas de televisi√≥n en los Estados Unidos, y quiz√°s en el mundo. Hoy en d√≠a todos hacen recaps; hablan de los episodios, bromean y los usuarios hacen comentarios. Ese sitio web fue el primero en hacerlo.

 

En aquel entonces el mundo de internet era muy peque√Īo. Me imagino que era una comunidad muy estrecha.

S√≠, que lo era. Yo comenc√© como bloguera en 1997 y en m√°s o menos dos a√Īos ya se empezaron a organizar convenciones de blogueros a lo largo del pa√≠s, en las cuales se reun√≠an todos. Eran unas 200 personas. Yo fui solamente a una que se dio en Austin, ya que en ese momento viv√≠a all√≠, pero me encontr√© con toda la comunidad. As√≠ de peque√Īa era la comunidad de quienes escrib√≠amos en internet. Todos los blogueros del pa√≠s asist√≠an a una sola convenci√≥n y todos nos conoc√≠amos. Eso no pasa ahora.

 

Has trabajado como periodista, como poeta, como escritora para narrativa adulta y juvenil. ¬ŅCu√°l de todas estas facetas consideras m√°s cercana a ti?

A mí lo que de verdad me apasiona, es escribir cuentos cortos. Mi primer libro fue una colección de cuentos cortos y desde entonces no he publicado otro. Actualmente estoy trabajando en el segundo. Para mí, es el género literario más importante, el que exige que seas más detallista.

 

En lo personal siento que el cuento corto es un género muy propio de la cultura hispana. Borges, por ejemplo, nunca escribió una novela.

En una novela, si hay partes que no funcionan o son aburridas, el lector puede darse el lujo de saltarlas. Con el cuento es imposible, por eso hay que ser un muy buen narrador. Creo que la gente hispana aprecia a quien sabe contar historias. Todos desean ser la persona quien, en las reuniones, cuenta historias interesantes que no sean aburridas. Un cuento corto tiene una sola oportunidad de captar la atención del lector.

 

Algo que he notado es que mucho de tu trabajo tiende a lidiar con personajes y situaciones cotidianas. ¬ŅQu√© tanto de tu propia vida nutre tu trabajo?

Mucho. Cuando era m√°s joven le√≠ algo que hablaba de las diferencias entre las escrituras de los hombres y de las mujeres. Dec√≠a que generalmente los primeros se enfocan en temas que tienen que ver con la sociedad, mientras que las mujeres se enfocan en otros m√°s dom√©sticos. No era un comentario halagador pero, al leerlo, me dije: ‚Äúal demonio con eso, ser√© tan dom√©stica como yo desee serlo‚ÄĚ.

No he viajado ni conozco a personas alrededor del mundo. Tampoco estudi√© historia ni filosof√≠a. Escribo sobre gente y cosas cotidianas y creo que eso tambi√©n puede ser muy importante. Alguien en el futuro se preguntar√° como viv√≠a la gente com√ļn y corriente de esta √©poca y no va a conseguir sus respuestas leyendo a Jonathan Franzen.

 

Cuando se habla de Texas suelen asomar los clich√© de rodeos, vaqueros, m√ļsica country y cosas afines. Poco se habla de la regi√≥n en relaci√≥n a las artes, la poes√≠a y la literatura en general. ¬ŅC√≥mo te sientes respecto a este estereotipo?

Antes de responder a esa pregunta creo que primero hay que entender algunos detalles. Cuando estaba en el colegio, tuve que estudiar, durante un a√Īo entero, la historia de Texas. No creo que pase lo mismo en otros estados. ¬°Es una cosa tejana! (Risas)

Aprendes sobre su relaci√≥n con M√©xico y Estados Unidos, conoces todo lo que ocurri√≥ con el general Santa Anna, el folclore, las canciones y todas esas particularidades. As√≠ que, si creces aqu√≠, entiendes lo especial que es Texas y cu√°n √ļnica es su historia. Est√©s en la gran ciudad o en medio de la nada, esa visi√≥n no cambia.

En cuanto a los vaqueros y demás, bueno, a la gente le gusta ver eso, pensar que aquí son todos así y sentirse más sofisticados por ello. Yo lo tomo como parte de nuestro folclore, algo que todos disfrutamos. Es parte de nosotros, pero no es todo lo que somos ahora.

 

Es un poco como la relaci√≥n que tiene el resto de Estados Unidos con el Sur. Hay personas con una imagen reductiva del Sur, sin embargo esa es la misma √°rea del pa√≠s de la cual surgieron escritores como Mark Twain, Flannery O’Connor o Harper Lee. Gente que proyect√≥ y enalteci√≥ su regionalismo en las obras.

Pienso que si vives en Nueva York y crees que Nueva York y todo el noreste representan al país, terminas escribiendo para el mundo. Por el contrario, si vives en el sur y sientes que hay quien te considera racista, ignorante o inferior, bueno, aunque parezca raro, te sientes con mayor libertad, porque puedes escribir sobre lo que quieras. Sabes que nadie pone grandes expectativas en ti y es allí cuando escribes algo realmente especial. Cuando no tienes que competir con todos los que representan a Estados Unidos.

 

Fuiste nombrada como la primera Poeta Laureada de Houston. ¬ŅC√≥mo fue la experiencia?

Fue algo muy bueno que me mantuvo muy ocupada. Siempre he hecho lecturas y presentaciones a lo largo del Estado pero, tras ese premio, mucha gente quería hablar conmigo porque yo era la representante de la poesía. Fue muy divertido y conocí a personas con quienes siempre había querido trabajar, pero que nunca antes había tenido la oportunidad de encontrar.

Ahora, despu√©s de un a√Īo desde que termin√≥, todav√≠a me siento cansada (risas), pero es porque soy introvertida. Fui parte del proceso de selecci√≥n de la siguiente Poeta Laureada y la he ayudado con algunos proyectos. Creo que hice un buen trabajo representando a Houston y a sus poetas. Fue una buena experiencia para m√≠.

 

Te has destacado tambi√©n por tu labor con ni√Īos en las escuelas y has escrito tres libros infantiles biling√ľes. ¬ŅC√≥mo ha sido tu trabajo con los ni√Īos?

Tengo tres hijos que ya son adultos y claro soy latina y siempre hubo ni√Īos en mi familia. Primero cuid√© a mi hermano menor y luego fueron mis sobrinos. Creo que en nuestra cultura se tiene esta noci√≥n de que las mujeres deben ser buenas con los ni√Īos, que tienen que saber c√≥mo cuidar a los ni√Īos.

As√≠ que cuando comenc√© a escribir los libros infantiles ya llevaba esa experiencia conmigo. Fue muy agradable poder escribir algo para ellos y saber que lo valoraban y que les quedar√≠a. Creo que trabajar con los ni√Īos es lo m√°s importante que hago.

 

¬ŅY c√≥mo ha sido la recepci√≥n de los ni√Īos?

No creo que exista una respuesta √ļnica. He visitado muchas escuelas en Houston y en √°reas vecinas donde ser hispano no es la gran cosa. Hay muchas escuelas que son biling√ľes, a las que va gente de todo tipo. Para ellos no es un libro hispano, es simplemente un libro.

Pero luego voy al Valle del Río Grande, en la frontera, donde las escuelas en su mayoría tienen a estudiantes hispanos, mexicanos, chicanos. La experiencia es muy interesante, porque en muchos casos nunca antes habían recibido la visita de escritores quienes tienen su misma historia, su misma apariencia y sus mismas costumbres. Para ellos es muy impactante.

Es muy importante tener libros con personajes en los cuales te puedes identificar, independientemente del origen √©tnico, as√≠ como me pas√≥ a mi con Sandra Cisneros. Pero me gustar√≠a que todos leyeran esos libros y no solamente ni√Īos latinos. Me esforc√© en relatar situaciones en las cuales pudiera identificarse cualquier ni√Īo porque, tambi√©n es importante que conozcan a estos personajes, a√ļn sin ser latinos.

 

¬ŅQu√© es lo que m√°s te enorgullece?

La verdad, no lo s√©. He hecho tanto durante tanto tiempo y sin rendirme; cuando comenc√© pens√© que ser√≠a rica y famosa y no soy ni rica ni famosa, pero contin√ļo trabajando y estoy orgullosa de ello. Puedo decir que el haber sido nombrada Poeta Laureada de Houston, es algo que me enorgullece ya que no me lo esperaba.

Ahora me tomo las cosas con m√°s calma. La semana pasada se me ocurri√≥ una idea para un cuento corto y la estuve desarrollando y pienso que me sentir√© complacida cuando lo terminar√©. Los a√Īos no pasan en vano y hay que aprender a ser feliz con lo que uno produce.

‚ÄúViceVersa Magazine es el pa√≠s, continente de ideas, impresiones, poemas, im√°genes, rabias o amores, comprensiones o preguntas, acertijos y propuestas, opiniones que transitan de adentro hacia fuera y viceversa.‚ÄĚ - Lupe Gehrenbeck

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