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Francesco Santoro: Cursos y conferencias de arte en Nueva York

NUEVA YORK: Por su aspecto parece salido del Renacimiento, tiene un amor incondicional hacia el arte, ideales inquebrantables y un fuerte sentido de la solidaridad. Francesco Santoro, venezolano de origen italiano, ha llegado a Nueva York para dar, por segunda vez, los cursos de arte y conferencias que desde hace mucho tiempo lleva adelante en Venezuela y que el año pasado tuvieron una entusiasta acogida en la Gran Manzana.

En esa ocasión sus conferencias analizaron la etapa del Renacimiento “comenzando desde Giotto hasta Caravaggio, es decir un poco antes y un poco después”.

El entusiasmo de los que asistieron y en particular el comentario de una persona quien le dijo: “¿Y todo pasó en esa época? ¿Significa que me perdí toda la genialidad artística?” lo convencieron a regresar para hablar de otra gran época del arte, la que va del final del ‘800 hasta el comienzo del ‘900. “Fueron años tanto o más interesantes de los del renacimiento por lo que se refiere a las artes y a los grande cambios que se dieron dentro de la sociedad. Voy a analizar en particular a cuatro grandes: Picasso, Van Gogh, Gauguin y De Chirico. Voy también a lanzar el libro en italiano y en inglés Tiempo y espacio en la obra metafísica de Giorgio De Chirico para el cual conté con la colaboración de la Fundación De Chirico.

Santoro, quien pertenece a la organización de los Scalabrinianos laicos, en Valencia (Venezuela) ha dedicado toda su vida a la ayuda de las familias de inmigrantes. Ha fundado una escuela para los niños de indocumentados, un centro para los ancianos y la mayoría de los fondos para la realización de estas iniciativas los recolecta a través de los cursos de arte. Él, que ha transcurrido la mitad de su vida dedicado al estudio del Renacimiento, pasando años en los archivos para entender hasta el más mínimo detalle de sus técnicas, desde la mezcla y calidad de los colores hasta la aplicación de las láminas de oro y que domina el delicado oficio del restauro, considera el arte el único camino para devolver al ser humano un espacio de placer, de silencio en medio del caos en el cual estamos sumergidos diariamente. “Soy un enamorado del arte – confiesa – y me encanta pasar mis conocimientos a otros”. Santoro cree que todos tenemos la posibilidad de expresarnos a través del arte.

“En mis cursos demuestro que todos tenemos potencialidades creativas, todos podemos aprender a dibujar, pintar, cantar, tocar un instrumento, escribir. La genialidad quizás sea de pocos pero el placer del arte puede ser un hecho colectivo. Es muy satisfactorio ver la alegría de personas frente a unos dibujos que nunca pensaron lograr. El arte es una actividad espiritual que se contrapone al extremo materialismo que nos rodea, es algo que regenera y nos ayuda a superar situaciones difíciles y a vivir mejor”.

¿Y cómo logras en pocas semanas que las personas aprendan a dibujar?

Aplicando unas técnicas que permiten al hemisferio derecho de nuestro cerebro de salir de ese segundo lugar al que lo tenemos relegado. Mis ejercicios están dirigidos a acallar el hemisferio izquierdo, el de la lógica, que es el que tenemos más desarrollado y dejar que el derecho, el de la intuición y la creatividad, ocupe ese espacio.

¿Un ejemplo?

Si te muestro una foto de un personaje muy conocido, como el Presidente Obama, pero al revés, por un espacio de un par de minutos quedas desconcertado y ese desconcierto permite al hemisferio derecho sobresalir e intervenir. Otro ejemplo es que yo pido a los alumnos dibujar los espacios vacíos. Eso significa que si tienen que dibujar una mano tienen que hacerlo partiendo de los espacio vacíos que hay entre los dedos. Eso les permite tener otra visión de la mano. La visión real y no la que automáticamente aplica el hemisferio izquierdo cuando piensa en una mano. Hay los que se sienten desconcertados y hasta mal durante unos días pero después logran una armonía entre los dos hemisferios de sus cerebros y eso los cambia, cambia su manera de ver la vida, su capacidad de entender a los demás, les permite ser más flexibles.

Con una pasión que ha quedado intacta en el tiempo Francesco Santoro nos explica los logros que ha obtenido a lo largo de los años con personas de todo tipo quienes se han acercado al arte con temor y sin muchas esperanzas de lograrlo.

Todos aprenden a dibujar en blanco y negro, a crear volúmenes para luego empezar a confrontarse con el color. El dibujo es el lenguaje más antiguo y universal que exista, es el que utilizaban los hombres primitivos. Es muy satisfactorio ver la alegría de los que participan en los cursos y descubren capacidades que nunca pensaron tener.

Al igual que en Venezuela Santoro devuelve la casi totalidad de los fondos que recauda con sus cursos a una obra de solidaridad, en particular a una organización de Scalabrinianos laicos que opera en la frontera entre Santo Domingo y Haiti.

En los últimos años – nos explica – los haitianos que viven en Santo Domingo, también los que están allí desde hace muchísimo tiempo, los que nacieron y se criaron allí, son deportados a Haiti de forma brutal, sin dejarles tiempo ni de regresar a sus casas a recoger sus bienes. Los Scalabrinianos laicos crearon una estructura en la frontera para acogerlos durante unos días y a través de unos acuerdos con las autoridades de policía locales obtienen permisos para que los deportados puedan regresar a buscar sus pertenencias.

Santoro ama Nueva York, una ciudad que te permite conocer todas las innovaciones que hay en el mundo del arte y también revisitar el de épocas pasadas.

Lamentablemente nuestra época no tiene a los grandes maestros del pasado, esos que rompieron esquemas y crearon grandes revoluciones no solamente en el arte sino dentro de las sociedades. Hay que reencontrarse con el arte, es la única alternativa que tenemos para contrarrestar el futuro suicida al que parece destinada nuestra humanidad. El arte te permite ver a los demás, conectarte con el paisaje, salir de la cajita en la cual muchas veces nos sentimos atrapados y de la cual no sabemos como escapar.

Los cursos de arte se desarrollarán a partir de este lunes hasta el 15 de Agosto y las conferencias son abiertas y gratuitas.

Para mayores informaciones puede visitar la página: www.renaissanceartnyc.org o escribir al email: mailto:info@renaissanceartnyc.org

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