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Meilyn Lima

Queridos mexicanos, no se conviertan en Venezuela

Mudarse a otro país siempre generará un shock cultural en la persona que emigra. Es inevitable. Pero algo curioso es que el lugar de destino sea parecido al pasado de tu nación, situación que viví cuando me fui de Venezuela a México. Sentí que la CDMX era una versión de la Caracas de los 90, una urbe de las que tengo vagos recuerdos porque justamente nací en ese año y esa ciudad fue desapareciendo mientras yo iba creciendo.

Mi experiencia en la ciudad de los chilangos ha tenido distintos matices, a veces la siento amable y otras muy prepotente. Como toda gran urbe, es normal encontrar diversidad de personalidades, pero particularmente aquí he sentido extremos muy marcados que van desde un señor que amablemente te sonríe mientras barre la calle, a uno que te ve como si tú fueras un bistec y él un perro callejero afuera de la carnicería.

Las semejanzas con la versión pasada de mi país, hacen que, quizás en mi imaginación, yo venga del futuro… Pero de uno apocalíptico y destrozado. Por esta razón desde que llegué he sentido una extraña conexión con el DF, la cual me hace sentir que esta ciudad también es mía, aunque no me quiero aferrar a ella por miedo a que se desvanezca lentamente.

Sentirme parte de ella hace que me molesten situaciones con las que hay que convivir día a día y me genera rabia porque sé que con un poco más de educación pública y cultura esta civilización cambiaría por completo.

Para ilustrar mis vivencias se me ocurren varias imágenes: Entrar al metro en hora pico es una imagen triste.

Es el momento en el que te desdoblas para convertirte en un zombie más, marchando lentamente por los túneles subterráneos y hambriento por un espacio en el vagón.

No puedo dejar de mencionar la marcada brecha social que hay en la ciudad. Muchos son los sectores populares caracterizados por mercados afuera de la estación de metro, pero en las zonas más fancy es en donde se nota más la desigualdad. Puedes pasear por la Roma y ver a un señor limpiando las botas de un chico que se está tomando una cerveza, mientras habla y ríe con sus amigos. Es una imagen que me perturba porque aunque ese sea un trabajo “digno”, son esos momentos los que crean resentimiento social y que únicamente traen como consecuencia que llegué al poder un gobierno populista.

Por otra parte sabemos que el tráfico del DF es un caos. ¿Pero cómo no lo va a ser si hay demasiados carros circulando y un respeto mínimo a las leyes de tránsito? Aún con la nueva ley de tránsito, sigue siendo imposible circular más de 100 metros en media hora cuando todos van o vienen del trabajo. ¿Será que les gusta gastar sus horas de vida en un carro tocando el claxón?… Y lo digo porque una de las soluciones es absudarmente simple, tan sencilla como respetar el semáforo cuando cambia de verde a rojo y tener la previsión de que ese cambio viene después de la luz amarilla. Si todos irrespetan la luz amarilla, no hay otra consecuencia posible más que el caos.

¿Por qué se nos hace tan difícil a los latinos cumplir con las normas? ¿Por qué nos gusta siempre aplicar la regla de supervivencia animal: el más fuerte/rápido es el que gana? ¿Es tan difícil aplicar lo de “dejar salir, es entrar más rápido”; o ”dar paso aliviará el tráfico”?

Como alternativa al transporte público y a los carros tenemos las bicicletas y las ciclovías. Pero de nuevo, si no educamos a los ciudadanos, ¿cómo esperamos que la la urbe funcione? Soy usuaria de la Ecobici y he tenido altercados con peatones que les gusta caminar o atravesarse en la ciclovía, quienes están dispuestos a insultarte si llegas a reclamarles su imprudencia; y por supuesto con conductores que no respetan los espacios destinados para la circulación de las bicis. Es como si todos se creyeran dueños de los espacios públicos, pero no para hacer de ellos algo bueno, sino para reclamar su territorio como lo haría un animalito salvaje.

Y… ¿Por qué siempre tenemos que tener a un policía al frente para hacer cumplir la ley? He visto como los hombre se comportan en el metro si hay un policía en el límite entre los vagones de mujeres y hombres, pero una vez que el uniformado no está, me imagino que piensan que es un “pase libre”. Igualmente aplica en el metro bus. Pero más allá de hombres y mujeres, los ciudadanos no parecen entender que aunque la figura del vigilante sea inexistente, las leyes están para cumplirse y no por capricho, sino para que vivamos en una sociedad alejada del caos. Lo vemos en el tráfico como lo expliqué anteriormente, parece que se necesita un policía de tránsito en cada semáforo del DF para que la ciudad realmente logré circular.

¿Podemos todos convivir en esta ­literalmente ­ jungla de concreto?

De verdad, yo vengo del futuro, pero del feo. Soy como una especie de Terminator y sé que esta ciudad tiene un increíble potencial, pero necesita de la civilización de todos los que la integran ­entiéndase gobernantes y ciudadanos ­para que salga adelante. No es crecer desordenadamente, es crecer con una estructura planificada. Esa que no permite que ocurran los errores políticos, económicos y sociales que fueron los que convirtieron a la Venezuela potencia de Latinoamérica, en la Venezuela golpeada que le da lástima al resto del mundo, esa de la que muchos hemos tenido que huir en busca de un futuro y que no queremos que otras naciones del planeta tengan que experimentar, porque sinceramente es doloroso ver como un país se destruye a sí mismo.

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Adrián Novoa
Adrián Novoa
7 years ago

Una recomendación: Deberías separar los párrafos, porque todo un bloque a la vista no provoca leerlo.

Antonio
Antonio
7 years ago

Tienes mucha razón en lo que dices en cuanto lo que pasa en esta gran ciudad, es cierto que como sociedad debemos organizarnos para que a ciudad funcione mejor y con respecto a Venezuela, es una tristeza lo que está sucediendo en aquel país espero que algún día mejore todo lo que está pasando allá.

Omar Mauricio
Omar Mauricio
7 years ago

Como Mexicano me da tristeza como hemos perdido los valores de saludar al desconocido, al vecino en el transporte el agandalle de asientos,tirar basura y muchas cosas mas espero que algún dia recuperemos esa humanidad, buen articulo muchas gracias por compartirlo.

Beatriz Nones
7 years ago

Completamente de acuerdo con quien escribe esto…ya lo vengo pensando desde que fui a DF, ahora vivo en Cancun…y aquí también pasan muchas cosas irregulares en todas partes menos en la zona hotelera

miguel
miguel
7 years ago

Pienso que es cuestion de educar y educarte para poder tener sentido comun y asi una mejor convivencia ….

salvador Rios
salvador Rios
7 years ago

Mexico esta peor que Venezuela en lo aspecto politicamente es la razon que es un desastre gracias al actual gobierno priistas que son corruptos asesinos e ineptos es por eso MEXICO se enfrenta a un crisis economico hasta que el pri desaparesca MEXICO cresera en todos los aspectos!!!

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