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juanette
Photo by: WeekendPlayer ©

A veces la televisión te ayuda a evocar lugares y sentimientos que viviste hace muchos años, pero no recordabas, justo fue lo que me pasó este fin de semana cuando además de ver el especial Friends The Reunión me topé con la película de Roberto Baggio en Netflix. Pero ¿Qué tienen en común Friends y Baggio? Pues en mi caso es muy fácil: Ambas me recordaron a Guacara. Pero antes de contarles por qué, permítanme explicarles de Guacara.

Guacara, según Wikipedia, es una ciudad venezolana, capital del Municipio Guacara, del Estado Carabobo en la Región Central de Venezuela. Pero para mí Guacara significa los recuerdos más bonitos de mi niñez y de mi adolescencia.

No tengo registro exacto de la primera vez que fui a Guacara, pero seguramente fue con mi mamá cuando visitábamos a mi tío Rafael, quien vivía con su familia en la Urbanización La Pradera. Lo que nunca podré olvidar fue que en la casa de mi tío dejé olvidado mi tetero (biberón) lo dejé literal y más nunca lo tomé, por lo que podría decir que Guacara me ayudó a dejar una de mis primeras adicciones.

Ya un poco más grande, mi tío quien trabajaba en Caracas, nos llevaba a pasar el fin de semana con mis primos Rafaelito y Yomines quienes se convirtieron (y aún lo son) en grandes compañeros a lo largo de mi vida. Por ejemplo, Rafa me enseñó a atajar con un guante de béisbol y con Yomi aprendí mis primeros pasos de salsa.

Ya como adolescente cuando pude viajar solo, me iba todos los viernes hasta el terminal de la bandera en Caracas, me tomaba uno de los autobuses de la compañía “Servicio Especial del Centro” y hacía el viaje de tres horas hasta el Big Low Center donde Rafa o Yomi me esperaban para irnos hasta Guacara. Ya en esa época mi primita Caro (la hija menor de mi tío) estaba más grande, por lo que nos acompañaba en el trayecto.

Ya cuando me pude comprar mi primer automóvil, uno de los primeros viajes fue, junto a mi hermano, a Guacara.  Es más ahora que me acuerdo, la primera vez que el público coreó mi nombre fue allá: Resulta que en una navidad no teníamos mucho que hacer, así que nos unimos al grupo de amigos de mi prima Yomi quienes habían dispuesto en la calle un artilugio innovador para la época y que era capaz del volver artista a cualquiera: El Karaoke.

Esa noche Rafaelito y yo llegamos muy callados, pero después de varios tragos de tequila terminamos cantando a todo pulmón “De Música Ligera”, y según cuenta mi tía nena, la esposa de mi tío Rafa, fue un éxito, porque todos gritaban al unísono mi nombre “¡Juan! ¡Juan! ¡Juan!”

En fin, como diría el escritor Ernest Hemingway ¡Guacara era una fiesta! Y ustedes se preguntarán ¿Qué tienen que ver Friends y Roberto Baggio con Guacara?

Bueno corría el año 1994 y justo el fin de semana de la final del Mundial, los hijos del señor Benito quienes eran vecinos de mis tíos en Guacara, habían planeado una gran fiesta para cuando Italia le ganara a Brasil. Obviamente yo apoyaba a Italia, porque como hincha argentino a la canarinha no le iré nunca, así que estaba en Guacara cuando Baggio erró el penal y Taffarel brinco victorioso para festejar el primer tetracampeonato de la historia del mundial del futbol.

Con respecto a Friends, era junto al Príncipe del Rap, el programa que más disfruté con mis primos. Por eso, cuando se anunció que el 6 de mayo de 2004 se emitiría el último capítulo de Friends, me olvidé del trabajo, de la novia y de todo, para vivir ese momento culmine en Guacara, el lugar que alberga los más lindos recuerdos de mi infancia y adolescencia, la ciudad donde fui feliz.

Les deseo a todos que, si aún no la tienen, algún día encuentren su Guacara.


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