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juanette
Photo by: Emiliano Horcada ©

El Apocalipsis ya no es lo que era… por suerte

Este fin de semana me he pegado varios cagazos porque se han escuchado en el cielo ruidos extraños. Al principio pensé que era una broma, pero después entré a Twitter, que es ese lugar donde buscamos el porqué de todo en tiempo real y me asusté mucho más, pues la etiqueta #Apocalipsis estaba posicionada.

Cuando comencé a mirar los tuits, me quedé atónito, pues muchas personas reportaban ruidos extraños en el cielo. Mientras unos decían que se escuchaban trompetas en el cielo, otros indicaban que era más bien como caballos galopando en la lejanía. Yo lo de las trompetas tengo tiempo escuchándolo, incluso antes de la cuarentena, pues mi vecina del 8vo es profesora de música y toca ese instrumento, pero eso se lo cuento otro día que no tenga tanto miedo…

Cuestión, que para mantener la calma decidí salir de la computadora y ver un poco de televisión, porque de verdad necesitaba despejar la mente. Me senté en el sillón y me puse a buscar algún programa que no hablara del Coronavirus, ni de pandemias, ni nada por el estilo. Finalmente encontré un documental muy en línea con Semana Santa, se titulaba “El último Papa”. La verdad me pareció interesante y comencé a mirarlo.

El documental cuenta la historia de San Malaquías y de por qué Francisco I es considerado el último Papa. La verdad si pueden estar con alguien cuando lo vean sería mejor, pero como vivo sólo me toco hacerme el guapo y verlo hasta el final.

Este Malaquías fue un santo que vivió en el siglo XVII y que escribió a manera de profecía, un listado con los 112 Papas que estarían al frente de la Iglesia católica. Según Malaquías, el Papa 111 llamado “De la gloria del Olivo” cerraría un ciclo de calma, y vendría una época terrible para El Mundo. Esta época nefasta llena de calamidades se inauguraría con un rayo, que impactaría en la cúpula de la basílica de San Pedro… ¿A que no adivinan quien era el Papa 111? Sí, Benedicto XVI ¿Y a que no saben que pasó una vez comunicó su renuncia? Sí, un rayo impactó en la cúpula de San Pedro.

Al ver esto en el documental, pausé la tele y me fui a la computadora a buscar si lo del rayo era cierto, y me quedé pasmado cuando vi que esto en efecto había ocurrido. Pero después cuando hablaron de “Los 4 jinetes del apocalipsis”, ahí si me dio la garrotera como a EL Chavo.

Para resumirles, esto de los jinetes era una analogía de cosas que han estado muy de moda en el mundo, cosas como: La guerra, el hambre, la peste y la Justicia (bueno está última nunca ha estado de moda en realidad).

Ya a punto de llorar y con mucho miedo, me refugié en Dios, más bien en el Dios de los comediantes: Brian Cohen. Y usted se preguntará ¿Quién es ese? Pues el protagonista de “La Vida de Brian”. Para quien no la conozca, esta película dirigida por Terry Jones y protagonizada por los otros Monty Python es una sátira no de Jesús (como se trató de instalar a finales de los 70 para boicotear la cinta) sino al tiempo donde vivió Cristo.

En “La Vida de Brian”, se cuenta la historia de un judío que nació al lado del pesebre de Jesús, justo el mismo día que el mesías. La vida de Brian se entrecruza con la de Jesús, al punto que es confundido con uno de los tanto mesías que la gente de esa galilea ficticia recreada en el film seguía por todos lados. El Clímax llega con el momento de la crucifixión, porque cuando todo parece estár perdido, hay un final inesperado que nos deja una hermosa lección: “Siempre mira el lado positivo de la vida”.

Una frase que se volvería a escuchar en el funeral de Graham Chapman, protagonista de “La vida de Brian” 10 años después de estrenada la película.

Así que, aunque estemos encerrados (quién sabe hasta cuándo), y viendo semejanzas con el Libro del Apocalipsis por doquier, dale la vuelta a la situación y aprovecha el tiempo para descubrirte, para reír, para ser feliz… pues el Apocalipsis ya no es lo que era, por suerte.


Photo by: Emiliano Horcada ©

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