Somos una revista independiente que sobrevive gracias a tu apoyo. ¿Quieres ser parte de este proyecto? ¡Bríndanos un café al mes!
Jeronimo Alayon

Queísmo

La RAE y la Asociación de Academias definen el queísmo como «la supresión indebida de la preposición que precede a la conjunción que».[1] Lo primero que debemos dejar en claro es que el gazapo de la supresión prepositiva no se da solo tras determinados verbos: ocurre también después de ciertos sustantivos y adjetivos y al cabo de algunas locuciones, especialmente verbales y adverbiales. Como si todo ello no fuera suficientemente embrollado, hay verbos que admiten doble régimen (prepositivo o no), según se trate del habla de España o América.

Verbo pronominal seguido de sintagma preposicional (S. Prep.) en función de complemento de régimen (C. Rég.). Se conoce como verbo pronominal aquel que en todas sus formas se construye con pronombres átonos (me, te, se, nos, os).[2] Ej.: arrepentirse (ver conjugación), adentrarse, adormilarse, desentenderse, enfrascarse, ufanarse, etc. Un gran número de dichos verbos admite también una variante no pronominal: Juan se lava la cara / Juan lava los platos (lavarse/lavar). Ahora bien, algunos verbos pronominales exigen un sintagma preposicional en función de complemento de régimen, llamado también suplemento:[3] María se acordó de que mañana vendrá su abuela. El médico se fijó en que comenzaba a tener fiebre.

Cuando el verbo pronominal demanda un C. Rég., hay que emplear la preposición (la mayoría de las veces, de). No hacerlo sería incurrir en queísmo. Algunos verbos pronominales que rigen el suplemento son acordarse de, afanarse por, alegrarse de, arrepentirse de, fijarse en, jactarse de, mofarse de, olvidarse de, preocuparse de/por, ufanarse de, vanagloriarse de, etc. Veamos unos ejemplos de su uso correcto, acompañados de la forma errada (precedida de un asterisco): 1) Ella se alegró de que la llamaras / *Ella se alegró que la llamaras. 2) Acuérdate de que debes inscribirte mañana / *Acuérdate que debes inscribirte mañana. 3) Me olvidé de que era la hora de tomar mi pastilla / *Me olvidé que era la hora de tomar mi pastilla.

La variante no pronominal transitiva de estos verbos no exige C. Rég., por tanto, no ha de llevar preposición. Ej.: Olvidé que era hora de tomar mi pastilla (variante no pronominal: olvidar) / Me olvidé de que era hora de tomar mi pastilla (variante pronominal: olvidarse). En este caso, la pareja olvidar/olvidarse rige complementos distintos pero correctos.

Verbo no pronominal seguido de S. Prep. en función de C. Rég. No solo algunos verbos pronominales y sus variantes transitivas exigen un suplemento. Hay un conjunto de verbos no pronominales (transitivos/intransitivos) que piden el régimen preposicional, tales como convencer de, insistir en, tratar de (con el significado de ‘intentar, procurar’), carecer de, abusar de, etc. Por ejemplo: 1) La convencí de que no es posible comprarlo / *La convencí que no es posible comprarlo. 2) Insiste en que te lo regresen / *Insiste que te lo regresen. 3) Trataré de que pase unos días espléndidos conmigo / *Trataré que pase unos días espléndidos conmigo.

Locución verbal seguida de S. Prep. en función de C. Rég. En ocasiones, el núcleo del predicado no se corresponde con un verbo, sino con una locución verbal, es decir, un conjunto de palabras que constituyen una pieza léxica que equivale morfosintácticamente a un verbo,[4] y, en este caso, pidiendo un sintagma preposicional en función de complemento de régimen. Ej.: 1) El cocinero se dio cuenta de que le faltaba sal al caldo / *El cocinero se dio cuenta que le faltaba sal al caldo. 2) No cabe duda de que es así / *No cabe duda que es así. 3) Caí en la cuenta de que hoy es lunes / *Caí en la cuenta que hoy es lunes. En estos ejemplos se evidencia que con la supresión del enlace preposicional se desvirtúa gramaticalmente la estructura morfosintáctica.

Sustantivo seguido de sintagma preposicional en función de complemento nominal (S. Prep./CN). Hay un conjunto de sustantivos que demandan un sintagma preposicional en función de complemento nominal. Por ejemplo: Firmaré el trato con la condición de que tú seas el fiador. En este caso, el sustantivo condición pide la preposición de, puesto que abre el S. Prep. Si suprimimos dicho enlace, el resultado es una oración queísta: *Firmaré el trato con la condición que tú seas el fiador. Algunos sustantivos de esta clase son ganas de, deseos de, necesidad de, hora de, causa de, etc.

Adjetivo seguido de sintagma preposicional en función de complemento adjetival (S. Prep./C. Adj.). Del mismo modo, hay adjetivos que requieren un sintagma preposicional que funcione como complemento adjetival. Por ejemplo: Ella está convencida de que Luis es un rufián. El adjetivo convencida (núcleo del sintagma adjetival) pide la preposición de para poder construir el sintagma preposicional que fungirá de adyacente (de que Luis es un rufián). Al suprimir el enlace de, la construcción resultante es agramatical por queísta: *Ella está convencida que Luis es un rufián.

Locución conjuntiva seguida de S. Prep. Como con los verbos, las conjunciones también pueden expresarse en forma de locuciones, en cuyo caso pueden pedir estar seguidas de un S. Prep. en función de subordinada. Por ejemplo: 1)Vino a condición de que la escuches. 2) Escríbele a fin de que se entere de todo. 3) Corrió a pesar de que estaba convaleciente. Como en el resto de los casos ya estudiados, la supresión prepositiva deriva en queísmo: *Corrió a pesar que estaba convaleciente.

Verbos de doble régimen (C. Rég./C. D.) según la zona hablante. Algunos verbos tendrán o no suplemento dependiendo de que se trate del habla de España o América.[5] Así, por tanto, los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar tendrán dos construcciones correctas según el lugar donde se enuncien: 1) Le advirtieron de que no llegara tarde (España) / Le advirtieron que no llegara tarde (América). 2) Me informaron de que vendrías (Esp.) / Me informaron que vendrías (Am.). 3) Dudo de que sea así (Esp.) / Dudo que sea así (Am.). 4) Cuidaré de que no te falte nada (Esp.) / Cuidaré que no te falte nada (Am.). Como se echará de ver, en el habla de España el verbo pide un complemento de régimen, en tanto que en el habla americana rige un complemento directo (C. D.).

Mecanismo de verificación. A fin de discernir si determinada construcción ha de estar seguida o no de sintagma preposicional, se prueba a transformar aquella en interrogativa y se mira cuál pregunta pide o no la preposición.[6] Por ejemplo: La convencí de que no es posible comprarlo / *La convencí que no es posible comprarlo¿De qué la convencí? / ¿Qué la convencí? Se nota que la pregunta pide preposición, por tanto, la opción correcta es la que lleva enlace. Veamos otro ejemplo: Ten en cuenta que es frágil / *Ten en cuenta de que es frágil¿Qué tendrás en cuenta? / ¿De qué tendrás en cuenta? En este caso, la pregunta no pide preposición.

En conclusión, podemos decir que el queísmo es un tipo de construcción morfosintáctica refractaria al habla culta y esmerada, razón por la cual habría que estar atentos a no emplearla, y no ya por solo razones de norma y uso, sino porque el queísmo priva a nuestra lengua de un complemento muy especial, que deberíamos cuidar con celo: el de régimen o suplemento.

jeronimo-alayon.com.ve


NOTAS

[1] Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Nueva gramática de la lengua española, vol. II (Madrid: Espasa, 2009), 3248, § 43.6a. https://bit.ly/3RmBMyj

[2] Ibíd., 3099, § 41.13a. https://bit.ly/3Qmbqvh

[3] Alarcos, Emilio, Gramática de la lengua española (Madrid: Espasa, 2000), 283, § 339. El término suplemento es un tecnicismo creado por Emilio Alarcos Llorach en 1966. Cf. Alarcos, Emilio, «Verbo transitivo, verbo intransitivo y estructura del predicado», Archivum. Revista de la Facultad de Filosofía y Letras 16 (1966): 12.

[4] Real Academia, Nueva gramática, vol. I, 53, § 1.10a. https://bit.ly/3qd5M3Y

[5] Ibid., vol. II, 3250-3252, § 43.6j- 43.6m.

[6] Real Academia, «Dequeísmo», Diccionario panhispánico de dudas, § 3, 4 de septiembre de 2022, https://bit.ly/3cUEbBt

Hey you,
¿nos brindas un café?