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Violeta Orozco
Photo by: Violeta Orozco

Alfabeto de ausencias o la estética de los paisajes postindustriales (V)

Cuando me coloqué debajo del enorme puente de concreto y acero súbitamente cambié de espacio. Estaba de pronto dentro de las fotografías de Hilla y Bernd Becher, fotógrafos alemanes y artistas conceptuales que habían fotografiado las ciudades industriales alemanas abandonadas después del declive de la industria del acero en el valle del Ruhr. La pareja estaba fascinada con los desperdicios arquitectónicos de un orden social desaparecido, por lo que crearon un nuevo tipo de género visual: una fotografía documental en donde los extraños edificios de los silos, las fábricas, minas, plantas de acero, altos hornos, torres de refrigeración, tanques de gas aparecían como un catálogo de elefantes blancos.

 

Bernt y Hilla Becher
Fotografía de Bernt y Hilla Becher (Blast furnaces, altos hornos)

 

En esta tipología y taxonomía de las extrañas instalaciones de la era industrial, los nuevos animales habían invadido el paisaje con sus cuerpos ciclópeos de acero o de concreto. Yo estaba como descubriendo una nueva era geológica en la que los restos, los nuevos huesos de la tierra en el siglo anterior eran restos oxidados de misteriosos objetos metálicos: pipas en forma de caramelo que se asomaban en medio de la vereda de bicicletas, mallas por todas partes, puentes de concreto uniendo costas y cañadas, un caballo de mar de juguete encajado en una red metálica al lado del río, un barco oxidado del mismo color que los troncos lavados por el agua y el limo, un fósil atracado en el muelle hasta convertirse en parte del decorado.

 

Violeta Orozco
Photo by: Violeta Orozco

Podía imaginar lo similares que habrían sido los entornos urbanos y suburbanos de T.S. Eliot y Lisel Mueller para desencadenar en sus poemas una estética tan similar. Melancolía y ganas de pertenecer a otra época, a otra geografía. Mueller llegó a Illinois huyendo de los nazis con sus padres de Hamburgo en la segunda guerra mundial, Eliot migró de St. Louis a Inglaterra antes de la primera guerra mundial, y escribió Four Quartets en 1940, en medio del bombardeo de Londres. “Siempre estoy perseguida por la sensación de que pude haber sido alguien más” (“I am always haunted by the sense that I could have been someone else”) decía Mueller

en referencia a sus recuerdos de la Alemania en guerra. “Para llegar a ser lo que no eres tienes que ir por un camino en donde no eres” (“In order to arrive at what you are not
You must go by a way in which you are not”) decía Eliot en su insólito exilio. Decodificar los paisajes del Jersey industrial era como descubrir mi alter ego en este lugar en donde mi cuerpo vagaba por parajes extrañamente familiares, buscando su memoria.

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